¿Césped artificial: Cómo sobrevivir en el campo de "plástico" sin destruir sus guantes?
Antes era sencillo. O jugaba en barro o en tierra. Cualquiera que haya experimentado un campo de tierra recuerda esas palmas quemadas y los guantes que, tras dos sesiones, parecían haber sido atacados por un rallador. Los tiempos han cambiado y la tierra ha sido sustituida por el moderno césped artificial. Es verde, suave y tiene un aspecto estupendo. Pero no se equivoque: para los guantes de portero, sigue siendo el mayor desafío.
Hoy en día, el césped artificial no es solo un tema para la pretemporada de invierno. Según las estadísticas, en los últimos años se han construido cientos de campos nuevos con superficies artificiales de 3ª y 4ª generación. Para muchos clubes, es hoy el principal campo de entrenamiento durante 10 meses al año.
¿Qué significa esto para usted? Que sus guantes se enfrentan al «enemigo» con mucha más frecuencia que antes.
Why is artificial turf a "killer" of latex?
Cuando juega en césped natural, el látex de la palma se desliza sobre briznas llenas de agua. En el césped artificial es diferente. He aquí las tres razones principales por las que los guantes se desgastan más rápido:
- Alta fricción y calor: El césped artificial es básicamente plástico (polietileno). Cuando la palma entra en contacto con la superficie, se genera una fricción enorme. ¿Sabía que durante una estirada rápida, la temperatura en el punto de contacto puede aumentar brevemente tanto que los finos poros del látex se «queman» literalmente?
- Papel de lija en el césped: Para que el césped se mantenga erguido, se rellena con arena de sílice o gránulos de caucho. Estas pequeñas bolas actúan como micro-abrasivos. Se introducen en la palma y desgastan mecánicamente el látex trozo a trozo.
- Superficie seca: El césped artificial rara vez está idealmente húmedo. El plástico seco «raspa» mucho más que el césped húmedo.
La solución llamada HG 2.0: ¿Cuál es el truco?
En BU1, respondimos a este desafío con la serie HG (Hard Ground) 2.0. No le prometeremos milagros: incluso los mejores guantes del mundo se desgastarán en césped artificial tarde o temprano. Pero con los HG 2.0, le plantamos cara al problema.
- Compuesto de látex más denso: La palma de los modelos HG 2.0 no es tan «esponjosa» como la de los modelos puramente de partido. Tiene una estructura más cerrada, que resiste mejor los desgarros y la abrasión.
- Agarre equilibrado: A menudo ocurre que los guantes «duraderos» son ciertamente resistentes, pero resbaladizos como el plástico. HG 2.0 mantiene un agarre excelente, para que pueda confiar en ellos incluso en un partido importante.
Nuestros consejos para prolongar la vida de sus guantes (no solo HG):
1. El «despertar» tras el desembalaje
Los guantes nuevos llevan de fábrica una película invisible para evitar que se sequen en la caja. Lávelos suavemente con agua tibia antes de su primer entrenamiento. Esto «abre» los poros del látex y activa el agarre. Sin esto, resbalarán en el césped artificial.
2. Levantarse sobre los puños
Este es el truco más sencillo y no le cuesta nada. Cuando se levante del suelo, intente apoyarse en los puños cerrados en lugar de en las palmas abiertas. De esta forma, el dorso del guante (backhand) recibe el contacto, el cual es mucho menos propenso a sufrir daños que el preciado látex de la palma.
3. Humedecer, humedecer, humedecer
Incluso en césped artificial, el látex húmedo vive más tiempo. Tenga una botella de agua junto a la portería y humedezca sus palmas de vez en cuando. El agua reduce la fricción y el calor que destruyen el látex.
Nuestros especialistas para sus entrenamientos:
- BU1 Light HG 2.0 – Adulto: Ligereza y durabilidad en uno. Ideal para porteros que pasan varios días a la semana en césped artificial y quieren un modelo que dure más que los guantes de partido estándar.
- Junior BU1 Light HG 2.0 – Niños: Para los niños, el césped artificial es lo más duro porque a menudo se apoyan en las palmas al moverse por el suelo. La variante HG les ayudará a disfrutar del juego más tiempo sin que se les rompan los dedos.
El césped artificial ya no tiene por qué significar el fin de sus guantes favoritos. ¡Solo tiene que elegir la «arma» adecuada y saber cómo cuidarla!